El déficit financiero trepó a $ 100 millones en los primeros 5 meses del ejercicio a pesar de las ayudas del Banco Central, la AFIP y otros organismos públicos.
> En lo que va de 2009 el gobierno duplicó el gasto de capital.
> El aumento del gasto de operación orilla el 40% interanual.
> En tanto —y como era previsible y se advirtió— la recaudación impositiva se derrumbó, con caídas de hasta 10% en términos reales.
• Obviamente, esta disparidad en la evolución de ingresos y gastos es imposible de mantener en el tiempo.
• El año cerrará con un déficit consolidado nación–provincias de unos US$ 8.000 millones.
• La creciente fragilidad fiscal y los variados problemas que afectan la economía local son responsables de una fuga de más de US$ 40.000 millones en 2 años.
• Pasadas las elecciones, el gobierno publicó un conjunto de resoluciones por las que procederá a tomar $ 10.600 millones del Banco Nación y de la ANSeS, además de seguir recurriendo a otros organismos del sector público.
• Algunas de estas transacciones ya se implementaron —pese a no haberse publicado con la intención de no perjudicar aún más el catastrófico desempeño electoral del Frente para la Victoria— y otras se efectuarán en sucesivos tramos en los próximos meses.
• El Banco Nación quedó habilitado desde el año pasado a prestar al Tesoro nacional hasta 30% de los depósitos del sector público —principalmente la ANSeS.
• Esto significa que la entidad puede prestar hasta $ 10.000 millones al fisco.
• De ese financiamiento, se desembolsarán $ 7.300 millones hasta noviembre.
> El crédito tiene una tasa de subsidio, inferior a la de mercado: sólo 1% por encima de la Badlar.
• En el caso de la ANSeS, el 19 de junio la Tesorería le colocó por suscripción directa Bonar 2014 (en pesos, ajusta por Badlar) por $ 1.353 millones.
• Con el mismo fin, se procedió a ampliar la emisión del Bonar 2016, de marzo pasado, por hasta $ 3.500 millones.
• Se emitió además una letra del Tesoro en pesos que será suscripta por el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Empresas con vencimiento al 10 de junio próximo, por hasta $ 180 millones.
• Este fideicomiso ha venido violando su objeto, al haber financiado al gobierno durante los últimos 3 años.
• El haber recurrido a los organismos públicos y a los fideicomisos para conseguir fondos deja en descubierto la imposibilidad de acceder a financiamiento fresco.
• Si todo lo anterior no bastase para ilustrar la magnitud del descalabro fiscal y la desesperación por echar mano de fuentes de fondeo extraordinarias, cabe añadir que los adelantos transitorios del BCRA al Tesoro treparon más de $ 7.000 millones en junio.
De acuerdo a los nuevos límites, cuya modificación “colaron” en la ley de Presupuesto de este año, aún queda un margen de más de $ 8.000 millones para utilizar.
• Todavía faltan unos US$ 3.000 millones para cubrir la brecha de financiamiento del corriente año.
> Una fuente adicional de fondos podrían ser los créditos de organismos multilaterales, que por unos US$ 1.000 millones deberían en principio llegar en lo que resta de 2009.
> El próximo vencimiento importante de deuda será el 3 de agosto, cuando se deba pagar US$ 2.500 millones por el cupón de Boden 2012.
• Pero el próximo año, con las fuentes de recursos actuales, no podríamos esquivar el default.
• La posibilidad de volver al FMI es por el momento remota tanto en su factibilidad como en la posibilidad de que llegue en los tiempos necesarios.
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