Las Naciones Unidas respaldaron el martes al depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que planea retornar el jueves al país centroamericano, donde militares vigilaban el aeropuerto y se realizaba una protesta en su contra.
Zelaya habló el martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que aprobó una resolución para que sus 192 miembros no reconozcan a otro gobierno en Honduras que no sea el del derrocado mandatario.
La asamblea "decidió llamar firme y categóricamente a todos los estados a no reconocer otro gobierno que no sea el de Zelaya", dijo el texto de la resolución aprobada por consenso.
Estados Unidos, la Unión Europea y países latinoamericanos han cerrado filas en torno a Zelaya -un cercano aliado del presidente venezolano, Hugo Chávez- luego de que fuera depuesto el domingo por militares y llevado por la fuerza a Costa Rica.
Incluso Zelaya podría entrevistarse con el mandatario estadounidense, Barack Obama, esta semana en Washington, dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.
Zelaya planea retornar a Tegucigalpa el jueves acompañado por el presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, pese a que el Gobierno interino ha librado órdenes de arresto en su contra.
"Su servidor tiene varias acusaciones en Honduras, pero nadie me ha hecho un juicio, nadie me ha convocado a un tribunal a defenderme, nadie ha dicho cuál es el delito", dijo Zelaya en un discurso ante la asamblea de la ONU.
La comitiva que acompañará a Zelaya a su país también estará integrada por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y "posiblemente por otros presidentes de la región", dijo el martes una fuente de la cancillería argentina. Continuación...
|